Gastritis eosinofílica: qué es, síntomas, tratamiento y causas

La gastritis eosinofilica y sus síntomas y causas

Nos encontramos posiblemente frente a una de las gastritis menos comunes que se dan en la actualidad.

A pesar de ser muy poco probable que le suceda esta afección, es importante tener conocimiento generales sobre qué es lo que la causa y cómo podemos encontrar un tratamiento para esta enfermedad.

Pero, antes de entrar en materia, primero tendremos que aclarar algunos conceptos básicos sobre los eosinófilos.

¿Qué son los leucocitos eosinófilos?

Para aquellos que no tienen conocimientos en medicina, esta palabra puede que no les suene, pero estos leucocitos eosinófilos son los encargados de proteger y defendernos de toda amenaza bacteriana en nuestro cuerpo.

Suelen ir en nuestro torrente sanguíneo, y se dirigen a los lugares donde se les precisa para combatir cualquier infección. Estos leucocitos eosinófilos se originan en la medula ósea y su tiempo de vida no es muy largo, llegando a durar como máximo 4 días.

Gastritis eosinfílica

Ahora sabiendo qué son los leucocitos eosinófilos podemos proceder a explicar con claridad qué es la gastritis eosinfílica.

Como hemos dicho anteriormente estas células van viajando por el flujo sanguíneo para eliminar posibles infecciones de bacterias o parásitos, el problema comienza cuando estas células defensoras se vuelven en contra del propio cuerpo y empiezan a atacarlo como si se tratase de una amenaza.

Las causas que se han encontrado para este tipo de enfermedad gástrica, es la posibilidad de que exista una alergia hacia ciertos alimentos que hacen saltar las alarmas al organismo, atacando no solo al alimento en sí, sino también a todo tejido que entra en contacto con él.

No obstante, como se ha dicho, esta es una posible causa, posiblemente existen otras que no son conocidas. Esta enfermedad es más común que ocurra en el tránsito intestinal, pero podría llegar a afectar al estómago generando la gastritis eosinfílica.

Una gastritis no es más que una inflamación de sus pliegues gástricos en los que se aloja la mucosidad gástrica con el fin de proteger el propio estómago de los ácidos de los jugos gástricos.

Cuando la mucosidad es atacada por estos leucocitos, empieza a debilitarse, por lo que la acidez hace mella en los tejidos del estómago pudiendo causar irritación e incluso posibles úlceras.

El problema que se presenta en este tipo de gastritis es que debido a la característica de los leucocitos eosinófilos la enfermedad se podría expandir por todo el aparato digestivo, por lo que se aconseja acudir pronto a la consulta de un especialista para que proceda a su temprano diagnóstico.

Síntomas de la gastritis eosinofilica

Aunque se trate de una gastritis muy poco conocida, los síntomas podrían ser muy parecidos a los que pueden presentarse en una más común, por lo que para conseguir saber si realmente estamos ante una gastritis eosinofílica o no, debemos acudir al profesional médico, el cual podría necesitar algunas pruebas complementarias para el diagnóstico, como podría ser: la gastroscopia.

La gastroscopia es un proceso por el cual al paciente se le toma una muestra de tejido del estómago para poder analizarla. Una vez que se ha analizado dicha muestra podríamos saber si tiene o no en ella rastros de leucocitos eosinófilos.

Aunque a priori el médico le hará algunas preguntas para comprobar si su enfermedad va encaminada a una gastritis, por lo que le podría preguntar si ha sentido dolores abdominales situados sobre todo en la parte superior del abdomen, o si siente náuseas cada vez que se habla de comida o cuando la ve.

También le podría preguntar si sus deposiciones han cambiado de color y si se han vuelto más oscuras. Al igual que podría necesitar saber si ha vomitado alguna vez y ha notado sangre.

Tratamiento de la gastritis eosinofilica

Tratamiento para la gastritis eosinofílica

Hay que tener en cuenta que como en cualquier otro tipo de gastritis, se debe de tratar con la ayuda de un médico, que será el indicado de darle un tratamiento eficaz para su gastritis eosinofílica.

Así estaremos intentando conseguir por un lado que cese el ataque de los leucocitos al estómago y por otro lado que se intente detectar si existe alguna razón de porque se han vuelto en contra de su propio organismo, ya que puede desembocar en muchas otras enfermedades.

Alimentación

En aquellos pacientes que se ha descubierto que existe una alergia debido a la ingesta de ciertos alimentos lo que se suele recomendar es que se eliminen dichos alimentos durante el tiempo pautado por el especialista, para comprobar que el organismo vuelve a la calma.

Este es el tratamiento que se podría seguir también cuando se sufre de esofagitis eosinofílica. Por lo que en algunos casos cuando la enfermedad se ha expandido, podría servir para paliar tanto una como otra.

Los alimentos que suelen eliminarse de la alimentación son: los cacahuetes, soja, leche de vaca, huevos, frutos secos y trigo. Pero como ya hemos dicho, los alimentos que se deberían eliminar por un tiempo de la alimentación, los debe decidir el profesional.

Fármacos

Por otro lado, otro de los tratamientos que se podría necesitar seguir es la administración de una sustancia llamada prednisona. Esta sustancia deberá ser pautada por el especialista que valorará si es necesario el tratamiento farmacológico. Asimismo, determinará también su duración dependiendo de cada caso.

Fuentes y referencias:

Ante cualquier dolor o problema de salud y/o en caso de buscar asesoramiento, tienes que acudir a un médico. Recuerda que estos consejos son complementarios y que nunca te debes autodiagnosticar.


Escrito por el equipo de TratamientoGastritis.net


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