Tratamiento para la Helicobacter Pylori

Helicobacter Pylori

A veces las personas se sorprenden cuando se afirma que en nuestro interior se pueden alojar millones de bacterias y que convivimos diariamente con ellas.

En muchos casos, estas bacterias no consiguen vivir mucho tiempo, o por el contrario, nos ayudan y nos aportan beneficios, como las comúnmente conocidas como flora intestinal, que no son otra cosa que bacterias que van limpiándonos por dentro consiguiendo que procesemos algunas vitaminas que nuestro cuerpo no consigue por sus propios medios.

Pero claro está, no todas las bacterias son beneficiosas para nuestra salud, como es el caso de la bacteria que vamos a hablar a continuación y que es la principal causa de la gastritis.

¿Cómo afecta la Helicobacter Pylori?

Hay estudios que demuestran que esta bacteria ya se encuentra en nuestro cuerpo cuando somos muy jóvenes, siendo en ciertos momentos inofensiva.

Aunque en muchos casos no supone un peligro, cuando nos infectamos de una cepa muy numerosa puede ocasionarnos muchos problemas entre ellos una gastritis.

La gastritis se origina en el estómago y es la inflamación de los pliegues gástricos debido a que son atacados principalmente por los ácidos que el propio estómago produce.

Esto no suele pasar ya que los tejidos del estómago están recubiertos de una mucosidad que los protege de toda acidez. Pero aquí es donde entra en juego la Helicobacter Pylori.

Al infectar el estómago, esta consigue debilitar dicha mucosidad, haciéndolo menos inmune a los ácidos y consiguiendo que penetren por estos huecos que se han creado, irritando dicha zona, pudiendo producirse incluso pequeñas úlceras o hemorragias.

Una de las preguntas más comunes que se puede hacer llegados a este punto es por qué es posible que esta bacteria pueda habitar el estómago, sin morir por los jugos gástricos.

La explicación es fácil. Esta bacteria es muy resistente a los ácidos, siendo de los pocos seres vivos que pueden vivir en un entorno con tal acidez.

¿Cómo nos infectamos del H. Pylori?

La forma que tiene esta bacteria de entrar en nuestro estómago es por medio de los alimentos en mal estado. Cuando digerimos alimentos que se encuentran fuera de la fecha de caducidad o que tienen mala pinta o huelen mal puede que dicho alimento se haya infectado ya por multitud de bacterias, entre ellas el H. Pylori.

También podemos encontrarnos casos de personas que se han contagiado al beber agua contaminada o no purificada. Esto es muy común en excursionistas que se paran a beber en el río sin saber si realmente esa agua es potable o no.

Otro de los casos de contagio lo encontramos en las carnes o pescados poco cocinados. Cuando dejamos un alimento fuera de la nevera para cocinar, es recomendable siempre lavarlo antes para eliminar posibles riegos de contaminación.

Además tendremos que cocinarlos muy bien para hacer que todas las bacterias mueran.

Síntomas de una gastritis por Helicobacter Pylori

Tratamiento homeopático para la Helicobacter Pylori

Podemos encontrarnos diversos síntomas que nos van a indicar que estamos enfermos de gastritis como el malestar, los vómitos, la falta de apetito o los dolores abdominales, aunque los síntomas internos son los que finalmente harán que se nos diagnostique con esta dolencia.

Los síntomas internos solamente pueden verse por medio de una gastroscopia, en la que el médico realizará una biopsia del tejido interior de su estómago para poder analizarlo en el laboratorio.

Si una vez analizada la prueba, se comprueba que el tejido sustraído contiene esta bacteria, se puede proceder a los tratamientos.

Cabe recordar que esta patología debe ser diagnosticada y tratada por un especialista, nunca haremos un autodiagnóstico y mucho menos un autotratamiento, ya que lo único que podemos conseguir es agravar la infección.

Tratamientos para la Helicobacter Pylori

El tratamiento para esta bacteria solo puede ser pautado por un profesional de medicina. En los últimos años se ha observado una resistencia de la bacteria a la claritromicina, por lo que se ha tenido que sustituir la terapia triple (inhibidor de la bomba de protones, amoxicilina y claritromicina) por otras terapias cuádruples.

Paralelamente se han creado resistencias a otros antibioticos como el metronidazol y levofloxacino lo que complica más el tratamiento.

La diferentes terapias cuádruples se clasifican básicamente en dos tipos:

  • Terapias sin bismuto: Es la primera línea de tratamiento con una duración de aproximadamente 14 días.
  • Terapias con bismuto: Es la segunda línea de tratamiento con una duración de 10 a 14 días aproximadamente, dependiendo del tratamiento de elección. Esta terapia combina por lo general un inhibidor de la bomba de protones, bismuto y dos antibióticos.

Como podéis ver es un tratamiento complejo y que por tanto hay que dejar en manos de un especialista. De esta manera será él quien ajuste las pautas y los mejores antibióticos para cada caso. Incluso puede que necesite combinar tratamientos dependiendo de la evolución de la infección.

Aviso: la automedicación podría hacer más resistentes las bacterias, por lo que debes tener en cuenta que el primer paso siempre será consultar a un profesional médico.

Vídeo sobre la bacteria Helicobacter Pylori

Fuentes y referencias:

Ante cualquier dolor o problema de salud y/o en caso de buscar asesoramiento, tienes que acudir a un médico. Recuerda que estos consejos son complementarios y que nunca te debes autodiagnosticar.


Escrito por el equipo de TratamientoGastritis.net


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Comentarios (1)

  1. Emilio

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